Poner precio a un render arquitectónico no es tan simple como tirar un número al aire. En Paraguay, como en cualquier parte del mundo, establecer una tarifa justa requiere considerar múltiples variables: el tipo de render que ofrecés, el nivel de detalle que implica, el tiempo que vas a invertir y, fundamentalmente, cuánto valorás tu trabajo profesional y tu experiencia acumulada.
Si sos arquitecto, diseñador o visualizador 3D trabajando de forma independiente o en un estudio, probablemente te hayas enfrentado más de una vez a la incómoda pregunta: "¿Y cuánto me cobrás por esto?" La respuesta no siempre es obvia, pero con la información correcta podés cotizar con confianza y profesionalismo. Acá te ayudamos a calcularlo de manera realista y sostenible.
Tipos de render: no todos cuestan igual
Antes de hablar de números concretos, es fundamental que tengas claro qué tipo de render estás ofreciendo a tu cliente. No todos los renders requieren el mismo esfuerzo, y por lo tanto, no todos deben tener el mismo precio.
Render básico: Este tipo de visualización es ideal para mostrar forma, volumen y función de un proyecto sin entrar en grandes detalles estéticos. Suele utilizarse en etapas tempranas de diseño o para presentaciones internas. Al ser más rápido de producir y no demandar texturas complejas ni iluminación elaborada, su precio suele ser más accesible. Es una buena opción para clientes con presupuesto ajustado o para proyectos en desarrollo inicial.
Render fotorrealista: Acá entramos en otro nivel. Este tipo de visualización busca replicar la realidad lo más fielmente posible: texturas detalladas, iluminación natural estudiada, mobiliario realista, vegetación, reflejos y sombras precisas. Toma considerablemente más tiempo de modelado, configuración y renderizado, además de requerir mayor capacidad de procesamiento. Naturalmente, se cobra más porque el resultado es mucho más profesional y efectivo para ventas o concursos.
Render animado o recorrido virtual: Este formato lleva la visualización arquitectónica a su máxima expresión. Implica crear una secuencia de imágenes en movimiento que permiten al espectador "recorrer" el proyecto como si estuviera caminando dentro de él. Requiere trabajo adicional de animación, edición de video, sonido en algunos casos, y postproducción audiovisual. Los precios en este caso pueden multiplicarse varias veces respecto a un render estático.
Factores que influyen en el precio
No se trata solo de abrir tu software favorito, apretar "renderizar" y esperar. Cada proyecto trae consigo un grado particular de dificultad técnica y creativa. Algunos de los factores más importantes que deberías considerar al fijar tu tarifa son:
Tiempo estimado de trabajo: ¿El proyecto te va a llevar un par de horas o varios días completos? Este es uno de los factores más determinantes. El tiempo es literalmente dinero, y tu experiencia te ayudará a estimarlo con mayor precisión. Incluí en tu cálculo el tiempo de modelado 3D (si no te entregan el modelo listo), aplicación de materiales, configuración de luces, renders de prueba, ajustes y render final.
Software utilizado: Los programas que usás también influyen. Herramientas como Lumion, V-Ray, Corona Renderer, Enscape o Blender tienen diferentes costos de licencia (o son gratuitos como Blender), curvas de aprendizaje distintas y producen resultados con variaciones en calidad y realismo. Si invertiste en capacitación o licencias costosas, eso debe reflejarse en tu tarifa.
Complejidad del proyecto: No es lo mismo renderizar una vivienda unifamiliar de 80 m² con diseño minimalista, que un centro comercial con múltiples plantas, locales comerciales, estacionamientos y acabados variados. La escala y complejidad arquitectónica impactan directamente en el tiempo y esfuerzo requeridos.
Cantidad de revisiones incluidas: Este punto genera muchos conflictos si no se define desde el inicio. ¿Tu cotización incluye una sola ronda de correcciones o varias? ¿Qué pasa si el cliente cambia de opinión sobre los colores, materiales o distribución después del tercer ajuste? Establecé claramente en tu propuesta cuántas revisiones incluís sin costo adicional y cuánto cobrarás por modificaciones extra.
Entregables adicionales: ¿El cliente necesita solo la imagen en alta resolución o también versiones para redes sociales, presentaciones impresas, archivos editables o ángulos alternativos? Cada entregable extra suma valor a tu servicio.
¿Cobrar por hora o por proyecto?
Esta es una decisión estratégica que depende de tu estilo de trabajo y del tipo de cliente con el que estés tratando.
Cobro por hora: Esta modalidad es útil cuando el cliente tiende a hacer muchos cambios durante el proceso o cuando el alcance del trabajo no está completamente definido desde el principio. Sin embargo, requiere que lleves un control riguroso del tiempo invertido, lo cual puede resultar incómodo si no existe una relación de confianza consolidada. También puede generar incertidumbre en el cliente respecto al costo final.
Cobro por proyecto: Es la forma más común y recomendable en la industria. Cotizás todo el paquete desde el inicio: cantidad de renders, vistas, nivel de detalle y revisiones incluidas. Esto da claridad y tranquilidad tanto a vos como al cliente, porque ambos saben exactamente qué esperar y cuánto va a costar. Solo asegurate de delimitar muy bien qué está incluido en el precio y qué no, para evitar malentendidos posteriores.
Construyendo tu tarifa profesional
💡 **Consejo:** Si estás empezando en el mundo del render arquitectónico, te recomendamos fuertemente que anotes cuánto tiempo real te lleva cada tipo de trabajo. Llevá un registro de tus proyectos: horas invertidas, dificultades encontradas, software usado, cantidad de revisiones solicitadas. Esta información es oro puro para afinar tus presupuestos futuros y dejar de regalar tu tiempo.
Con el paso del tiempo y la experiencia, vas a poder estimar con mayor precisión y también justificar tarifas más altas. Tu portfolio, tu velocidad de trabajo y tu capacidad para resolver problemas técnicos son activos que aumentan tu valor profesional.
Además, investigá qué están cobrando otros profesionales en Paraguay. No se trata de copiar precios, pero sí de ubicarte dentro de un rango de mercado razonable según tu nivel de experiencia y calidad de trabajo.
¿Querés saber cuánto deberías cobrar vos?
🎯 **Usá nuestra calculadora de renders para estimar tu tarifa justa** según el tipo de proyecto, tu nivel de experiencia y los recursos que utilizás. No trabajes a ciegas ni subvalúes tu talento. Ponerle precio real a tu trabajo es el primer paso para construir una carrera sostenible y profesional en la visualización arquitectónica.
Recordá: cobrar bien no es cobrar caro, es cobrar justo por el valor que entregás.
